¿Y si te dijera que pedir un smoothie o un jugo de verduras cuando estás a dieta es igual a pedir refresco light después de pedir 20 tacos?

¿Entrarías en pánico?

Bueno… es momento de la verdad.

Aunque durante un tiempo, la comunidad “saludable” de Internet ha popularizado los smoothies y los jugos dietéticos, alegando que son un digno acompañante para una vida en balance, la realidad es diferente. No es lo mismo consumir unos cuantos tallos de apio, que tomar una bebida llena de diferentes alimentos o de cantidades enormes de una sola verdura. Los niveles de azúcar se hacen tan altos que es posible compararlos con un refresco. Esto es provocado simplemente por el hecho de que para hacer un jugo o un licuado se necesita usar muchas más piezas de las que uno consumiría en una comida regular, creando así una bomba de azúcar que impide bajar de peso.

Así que, mientras andabas feliz por la vida tomando jugos de verdura, pensando que te ayudarían a bajar esos kilos extra, estabas completamente equivocada, incluso consumías más calorías de las que te daría un pedazo de carne regular. Lo peor es que esa no es la única forma en que las verduras causan daño y te impiden bajar esa maldita lonja que parece no desaparecer.

Existen algunas verduras que, por sus propiedades o sus alteraciones genéticas, no sirven en ninguna dieta y es mejor alejarse de ellas, de lo contrario, seguirás trabajando en un ciclo infinito sin bajar kilos y ganando otros cuantos sólo por creer que “comer verde” era la solución a tus problemas. Estas son las que debes evitar:


Papas

Seguro has pensado en sustituir tus antojos de frituras por las papas fritas caseras, o con verduras al vapor. Sin embargo, las papas son una de las peores opciones al momento de entrar en dieta. No sólo son las verduras que poseen menor cantidad nutrientes, sino que son las más altas en niveles de pesticidas, lo cual afecta el sistema nervioso, complicando el proceso del hígado. Además, sus niveles de alcaloides provocan una mala función digestiva, lo cual impide el buen funcionamiento del metabolismo, provocando la subida de peso.


Espinaca

Uno de los problemas principales con las verduras alteradas genéticamente es que provocan fuertes cambios al metabolismo que, en algunos casos, pueden llegar a ser irreversibles. Esto sucede con las espinacas no orgánicas, además de que causan daño al hígado y, consecuentemente, a la liberación de toxinas, lo cual es un impedimento para bajar de peso de manera saludable, así que lo mejor es optar por otro tipo de platillos.


Pepino

Gran parte de los residuos tóxicos que permanecen en las verduras como el pepino son neurotoxinas, las cuales son ligeramente venenosas y afectan al tejido nervioso, causando daños irreversibles en el cuerpo y en el sistema nervioso y digestivo. Aunque los antioxidantes que consumimos de otros alimentos (como las carnes) pueden ser funcionales contra los efectos de esos elementos dañinos, en una dieta, puede provocar bajos niveles de nutrición y no habrá pérdida de peso.


Maíz

Si crees que comerlo es una buena opción vegana, estás absolutamente equivocado. Es bien sabido que el maíz es una de las verduras que más ha sido modificada genéticamente para lucir fantástica y apetitosa para todos; sin embargo, el problema con ese tipo de alimentos es que le aportan al cuerpo elementos que no puede procesar del todo (debido a sus alteraciones), por lo que es factible que provoque cambios hormonales y digestivos. De hecho, se utiliza para aumentar el peso de las vacas de granja y aportarle más proteína a su carne.


Pimientos

Seguro no te lo imaginabas, ya que es uno de los productos favoritos de la cocina mexicana. Los pimientos inflaman el estómago impidiendo su funcionamiento apropiado, suelen provocar problemas intestinales e incluso diabetes. Esto se debe a que la solanina que contiene afecta las funciones nerviosas. Aunque puede ser delicioso, se recomienda no consumirlo demasiado seguido y de hacerlo, comer pocas cantidades.


Apio

Un clásico de las botanas “saludables”, pero que en realidad es otro alimento que posee altos niveles de pesticidas; un 68 %, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Es irónico que este producto se encuentre en esta lista, especialmente por sus propiedades benéficas, como sus elementos antiinflamatorios y antioxidantes, los cuales ayudan a eliminar las toxinas que también contienen. Es mejor consumirlo en pequeñas cantidades y reducir el riesgo de algún cambio hormonal inesperado.


Repollo

Otro producto condenado por la USDA, y es que también es una amenaza para el sistema nervioso. Sus altos niveles de toxinas y su estructura genética alterada pueden provocar cambios hormonales, mal funcionamiento del sistema digestivo y, por supuesto, una ineficiente liberación de toxinas, lo cual impide, entre otras cosas, bajar de peso de manera óptima.

¿Ves? Comer verduras no significa llevar una vida sana. Si no conoces el efecto que tiene cada uno de los alimentos en tu cuerpo, no estás tan lejos de ser el tipo que pide un refresco light después de una torta cubana, pensando en que le ayudará a no subir de peso. Por ese motivo siempre es recomendable tener una dieta balanceada, ir a un nutriólogo, aceptar su consejo y el régimen alimenticio que sugiera, para no poner en riesgo tu metabolismo, controlar los niveles de azúcar y calorías.

CULTURA COLECTIVA

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