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Bodegas Arráez presenta vinos para beberse la vida

Bodegas Arráez presenta vinos para beberse la vida

Con toques libertinos pero con la esencia del terruño donde se elaboran y siguiendo la tradición de la familia llegan al mercado nacional  las etiquetas Calabuig y Mala Vida, en sus versiones blanco y tinto y, Casas de Herencia tinto, de Bodegas Arráez.  Vinos para beberse la vida, con conciencia pero con la visión del mundo actual.

Así son los vinos de Bodegas Arráez, dirigidas actualmente por Toni Arráez, la tercera generación, quien le ha impuesto su toque y visión personal del vino de corte moderno y audaz.  Ubicada en  la Font de la Figuera, en el Levante valenciano, en un entorno privilegiado del paraje natural de Terres dels Alforins,  fue construida sobre tres antiguas bodegas de viticultores particulares.  Su historia  ya suma 68 años.

 “No hacemos vinos para estirados. Pasamos de los convencionalismos, de los clichés y el esnobismo, porque creemos que el buen vino es algo que debería poder disfrutar todo el mundo, a cualquier hora y en cualquier sitio. Somos irreverentes, atrevidos y un punto canallas, porque nos gusta vivir la vida y porque ser diferentes no está reñido con hacer bien las cosas”, expresa   Toni Arráez.

“Vino de mamá”

Calabuig  es 100 % Tempranillo.  Es un vino cultivado en viñedos con más de 30 años, de suelos arcillosos. Es un vino elegante,  suave y frutal  en boca.  Su rojo, intenso y con ribetes violáceos lo hace provocativo y goloso, con   aromas de frutos rojos como fresas y frambuesas muy maduras. Para consumirse entre  los 12° y 16° como acompañante de aperitivos, carnes a la plancha, arroces y pastas.

El Calabuig 100 % Macabeo. De color amarillo pajizo, destacan por sus aromas frescos de frutas blancas. Aroma sutil con ciertas complejidades,  agradable y frutal. Recomendable consumir entre 4° y 8° con de pescado, arroces y mariscos según la receta de mamá.

El Calabuig  es el  “ vino de mamá”  en homenaje a María Belén Calabuig,  madre del director, Toni Arráez Calabuig.

La buena Mala Vida

“Y tú… qué vida llevas”  es la pregunta para descorchar un Mala Vida elaborado con 30 %  de Monastrell, 30 % Tempranillo, 20 % Syrah y 20 % Cabernet. Los viñedos están ubicados en el entorno natural de Terres dels Alforins, de clima Continental-Mediterráneo.   Este tinto Mala Vida es de un rojo picota parecido a la cereza, con intensidad en nariz a frutos rojos maduros, fondo de especias y aromas tostados. Sedoso y agradable en boca, la presencia de taninos golosos invita a repetir.  Se pasea 8 meses en barricas de roble francés, americano y húngaro.  Este vino debe tomarse en intimidad, con excelente compañía, armonizando  con entrantes, carnes y guisos suaves. El enólogo recomienda entre una temperatura 12° y 15°.

La versión en blanco de Mala Vida es un coupage 100 % valenciano, elaborado con las tres variedades blancas de cada una de las 3 zonas de Denominación de Origen de Valencia.  Destaca la intensidad y toque exótico del 40% de Moscatel; la acidez y frescura del 40 % de Merseguera y el aporte de finura y elegancia que le da el 20 % de Verdil.  Esta sabia y audaz combinación hace de Mala Vida blanco un coupage completo, fresco, complejo y a la vez equilibrado.

El Mala Vida ha logrado convertirse en uno de los referentes para los amantes del vino de mentalidad joven, divertida, exigente pero también un poco canalla.

Pueblos y tradiciones con toques modernistas

El vino Casas de Herencia representa la autenticidad y honestidad de lo producido en el pueblo, cobijado por la tradición heredada de la sabiduría de los abuelos, de una época en que todo se hacía con calma,  invirtiendo más tiempo y muchísimo amor.   Este vino combina la tradición y el perfeccionamiento de  las nuevas tecnologías con la manera actual de elaborar vinos. Casas de Herencia es un vino mitad Monastrell y mitad Tempranillo, cultivados en suelo calcáreos en el paraje natural de Terres dels Alforins, con 6 meses en barricas de roble.

Rojo granate, aroma intenso y penetrante a frutos rojos. De cuerpo equilibrado, en gusto es afrutado, con toques aterciopelados debido a su precisa elaboración. Se recomienda con quesos semi madurados, arroces y pastas consistentes.

Bodegas Arráiz en la actualidad dispone de modernas plantas de elaboración donde los viticultores, enólogos y sumilleres dan rienda suelta a su creatividad. El embotellado se lleva a cabo con tecnología de punta y en una sala de crianza de vinos de alta calidad. Se mantiene la tradición vinícola combinada con las últimas técnicas enológicas y atiende las demandas comerciales.

Desde el año 2007  las dirige  Toni Arráez Calabuig, quien con su personalidad aporta la visión contemporánea, donde se apuesta por perfiles jóvenes, con valores actuales, mucho talento, pasión desmedida por el vino y con ganas de comerse el mundo.

Los vinos llegan al mercado  venezolano de la mano de la Corporación Askar  y pueden adquirirse en las principales tiendas de licores de Caracas e interior del país.

Coordenadas:

@bodegasarraez

@malavidavino

@askarvinos

www.bodegasarraez.com/

 

Nota publicada por Gladys Zapiain con información de agencia

 

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